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Dr. Luis Abraham Jonguitud Muro

Les doy una cordial bienvenida y agradezco su atención a esta página donde encontrarán información clara sobre las enfermedades del colon, recto y ano. 

En el consultorio de proctología se atienden padecimientos como la enfermedad hemorroidal, abscesos y fístulas, fisuras, divertículos colónicos, estreñimiento, incontinencia, tumores de colon y recto, y enfermedad inflamatoria del intestino, siempre con tratamiento de vanguardia que garantice la mejor atención. 

¿Qué es la Coloproctología? 

Es la especialidad encargada de la prevención, diagnóstico y tratamiento médico y quirúrgico de las enfermedades que afectan el colon, el recto y el ano. En muchas ocasiones estas enfermedades se encuentran asociadas a problemas del piso pélvico, particularmente en mujeres. En la actualidad la especialidad nos permite realizar estudios de diagnóstico avanzado como la colonoscopia y el ultrasonido endoanal y endorrectal, además de procedimientos quirúrgicos de mínima invasión como la cirugía laparoscópica de colon y recto, y la desarterialización hemorroidal, conocida también como hemorroidectomía sin dolor. Existen enfermedades en las que el tratamiento médico se combina con procedimientos quirúrgicos, como es el caso de los tumores de colon y recto, y las enfermedades inflamatorias del intestino (Enfermedad de Crohn o Colitis Ulcerativa). 

Las manifestaciones de cada enfermedad pueden variar, pero generalmente existen datos de alarma, como el dolor, sangrado, secreción o exudado, cambios en la piel, presencia de algún tumor o distensión abdominal. Ante cualquiera de estos signos o síntomas es necesaria una valoración en consultorio. 

 

Enfermedad hemorroidal. 

Las hemorroides son conglomerados vasculares que dependiendo de ciertos factores de riesgo, pueden aumentar de volumen y eventualmente ser responsables de una serie de molestias, sin embargo generalmente no producen dolor hasta que presentan alguna complicación. 

Dependiendo de la forma en que se manifieste la enfermedad, el tratamiento podrá ser conservador si se hace el diagnóstico correcto durante el primer episodio, o quirúrgico si el tratamiento médico no funciona.  

Hoy en día existe la opción de hemorroidectomía sin dolor, una técnica innovadora en la que se disminuye el flujo sanguíneo hacia las hemorroides, disminuyendo su tamaño y el sangrado. Este procedimiento se llama desarterialización hemorroidal o THD®,                        se puede llevar a cabo de forma ambulatoria, no se producen heridas, por lo que el dolor es prácticamente nulo, y permite reincorporarse rápidamente a las actividades cotidianas. 

No todas las molestias a nivel del ano son ocasionadas por enfermedad hemorroidal. 

Abscesos y fístulas anales. 

La mayoría de las ocasiones forman parte de la misma enfermedad en dos etapas diferentes, la etapa aguda representada por el absceso y la crónica por la fístula. El absceso se caracteriza por aumento de volumen súbito, con dolor progresivo que se hace intolerable, en ocasiones acompañado por fiebre o molestias urinarias, si no se atiende de forma oportuna y dependiendo de las características del paciente puede drenar de forma espontánea o complicarse con alguna infección compleja como la fascitis o gangrena de Fournier. Una vez que el absceso ha sido drenado existe un 50% de probabilidad de que se forme una fístula anal, misma que deberá ser resuelta a través de algún procedimiento quirúrgico. Las fístulas tienen mayor relevancia cuando comprometen la función del esfínter y por lo tanto la continencia. Si se trata de una fístula compleja habrá que seleccionar la mejor técnica quirúrgica para evitar el deterioro de la continencia. En estos casos el ultrasonido endoanal es vital para valorar los músculos que componen el esfínter y su relación con la fístula o el absceso según sea el caso. 

Fisura anal. 

Se trata de una herida de la mucosa y piel anales, generalmente asociados a cambios en la consistencia usual de las heces, ya sea por diarrea o por estreñimiento, que ocasionan dolor intenso a la defecación, con sensación de corte y que se puede acompañar de sangrado escaso. El tratamiento conservador puede resolver el problema en el 75% de los casos, cuando la fisura es crónica puede requerir de tratamiento quirúrgico. 

Incontinencia fecal. 

Si bien no es una enfermedad específica sino más bien el signo de un padecimiento subyacente, se trata de un padecimiento relativamente frecuente, sin embargo ante el miedo de la estigmatización social los pacientes no son tan abiertos al hablar de este tema. Es más común en mujeres, sobre todo si existe el antecedente de un parto difícil. Puede existir incontinencia a gases si se trata de incontinencia leve, o a líquidos o sólidos si se trata de un cuadro más severo. Otros factores que pueden afectar la continencia son algunos procedimientos quirúrgicos, enfermedades del sistema nervioso o incluso la Diabetes. 

El diagnóstico puede ser establecido a través de diferentes estudios como el ultrasonido endoanal y la manometría anorrectal, en ocasiones se requiere de estudios complementarios, como una colonoscopia, electromiografía o resonancia magnética.  

El tratamiento dependerá de la causa de la incontinencia y se pueden lograr resultados satisfactorios a través de terapias específicas de re-entrenamiento del complejo esfintérico, o biofeedback, a través de neuroestimulación o mediante algún procedimiento quirúrgico. 

Prolapso rectal. 

Es una enfermedad del piso pélvico, en la cual, la parte distal del intestino grueso, el recto, protruye a través del conducto anal, debido a cierta debilidad o laxitud de los tejidos de la pelvis que son incapaces de mantener las fijaciones normales de los órganos. Generalmente se detecta al momento de la defecación cuando el paciente detecta la proyección de la mucosa del recto hacia afuera, inicialmente se reduce de forma espontánea, pero en ocasiones es necesario ayudarse con alguna maniobra para regresarlo a su lugar. Se puede acompañar de estreñimiento o de incontinencia y es más frecuente en mujeres. 

Enfermedad diverticular. 

La formación de divertículos se puede entender como parte del proceso normal de envejecimiento del colon, sin embargo es necesario llevar a cabo ciertas medidas y corregir algunos hábitos para prevenir las complicaciones relacionadas con ellos. Un divertículo colónico se forma por el incremento en la presión dentro de algún segmento, principalmente en el sigmoides que es la parte final, esto genera evaginaciones o sacos de la mucosa que en determinado momento pudieran complicarse con sangrado o infecciones, lo que se conoce como diverticulitis.  

Cuando se identifica en fases no complicadas el tratamiento puede ser exclusivamente médico, cuando existe alguna complicación requiere de tratamiento quirúrgico. 

El cuadro característico es dolor abdominal intenso en el cuadrante inferior izquierdo, acompañado en ocasiones de distensión abdominal y fiebre. 

Tumores de colon, recto y ano. 

Existe una gran variedad de tumores en el tubo digestivo, algunos benignos y otros malignos. Desafortunadamente el cáncer de colon y recto es uno de los que ha presentado mayor incremento en la población general y esto está estrechamente relacionado con los hábitos dietéticos y la falta de campañas de prevención. Es por eso que hoy en día se sugiere una asesoría para pacientes mayores de 50 años, con una colonoscopia para detectar cualquier tipo de tumor en fases tempranas. Si una persona es menor de 50 años y ha tenido antecedentes de cáncer la colonoscopia se debe realizar en edades más tempranas, ya que se considera que esa persona tiene un riesgo incrementado de padecer cáncer.  

Dependiendo de la localización del tumor, puede haber diferentes manifestaciones, desde distensión abdominal, dolor, cambio en los hábitos para defecar, la forma y consistencia de las heces, sangrado y pérdida de peso. La presencia de cualquier tumor u otra lesión perianales deben ser motivo para valoración en el consultorio. 

La detección oportuna ofrece las mejores posibilidades de curación. 

Enfermedad inflamatoria intestinal. 

Se caracteriza por presentar inflamación de la mucosa intestinal con períodos de remisión y actividad, y puede afectar todo el tubo digestivo, desde la boca hasta el ano en la enfermedad de Crohn o únicamente el colon y el recto en la colitis ulcerativa crónica inespecífica. Es una enfermedad rara que cada vez es más frecuente y generalmente afecta a gente joven. No se tiene una causa específica identificada pero se sabe que existe una alteración en la regulación de los estímulos inflamatorios de la mucosa intestinal.  

Se manifiesta mediante cuadros repetitivos de diarrea, acompañada de moco y sangre, en ocasiones con fiebre, dolores articulares, musculares, fatiga y en ocasiones formación de úlceras en la boca, perforación intestinal o fístulas del tubo digestivo. 

Es una enfermedad que no se cura de forma definitiva por lo que requiere de una monitorización estrecha mediante laboratorios y estudios endoscópicos, llega a controlarse de forma satisfactoria con la ayuda de un adecuado programa dietético y soporte farmacológico. 

El diagnóstico oportuno y la vigilancia continua son esenciales ya que estos pacientes, tienen un riesgo incrementado de padecer cáncer de colon y recto. 

Estreñimiento. 

Es un problema muy común, que predomina en las mujeres y generalmente se asocia a transgresiones dietéticas. Existe un gran número de patologías cuya manifestación inicial es el estreñimiento, desde enfermedades del sistema endócrino, como el hipotiroidismo, hasta problemas del tránsito intestinal y enfermedades del piso pélvico. El estreñimiento o constipación en ocasiones requiere de estudios complementarios que permitan identificar la causa específica de cada caso para poder otorgar el tratamiento apropiado para cada paciente. 

Condilomas. 

Son verrugas, ocasionadas por el virus del papiloma humano, que se transmiten a través del contacto directo. Pueden ser únicos o múltiples, localizarse únicamente al margen del ano o dentro del conducto anal. Las verrugas se pueden eliminar, sin embargo el virus no, por lo que es indispensable el seguimiento ya que se asocian a un riesgo incrementado de cáncer anal. 

Hemorragia digestiva. 

Existen múltiples causas de sangrado digestivo, desde enfermedad hemorroidal, fisuras anales, enfermedad inflamatoria del intestino, divertículos colónicos, hasta cáncer, entro otras. Generalmente se puede hacer un diagnóstico de sospecha basándose en el color y otras características del sangrado, pero la mayoría de las veces se requiere de un estudio endoscópico, ya sea una rectosigmoidoscopia o una colonoscopia. 

Colonoscopia. 

Es un estudio endoscópico en el que a través de una cámara de fibra óptica se revisa el interior del colon en búsqueda de alguna enfermedad, como pólipos, inflamación, infecciones, divertículos, diarrea, estreñimiento, hemorragia digestiva y tumores. Es la herramienta más importante para el diagnóstico temprano del cáncer colorrectal, que actualmente ocupa el 4° lugar a nivel mundial. El estudio es ambulatorio, se lleva a cabo bajo sedación, de tal forma que es muy cómodo para el paciente, quien debe presentarse en ayuno y con algún método de limpieza intestinal. 

Ultrasonido endoanal / endorrectal. 

Es un estudio altamente especializado que permite valorar el esfínter anal y los músculos que lo componen, así como las diferentes capas del recto. Es de mucha utilidad en el estudio de abscesos y fístulas anales complejas que comprometen la fuerza del esfínter, y es indispensable en el estudio de tumores del conducto anal y del recto, ya que permite valorar la invasión de los tumores hacia los tejido vecinos para poder elegir el tratamiento más efectivo. 

Biofeedback. 

La biorretroalimentación o reentrenamiento del piso pélvico es de gran utilidad para pacientes que tienen problemas de incontinencia o estreñimiento. Consta de una serie de ejercicios coordinados con señales visuales que permiten al paciente ejercitar los músculos del esfínter para fortalecer o coordinar su contracción y relajación. El paciente puede valorar a través de las diferentes sesiones su progreso de acuerdo a una escala y el cambio en los síntomas. 

Cirugía de mínima invasión. Laparoscopia. 

Se trata de un abordaje a través del cual se llevan a cabo cirugías abdominales, mediante pequeñas incisiones e instrumentos especiales que reducen el dolor postoperatorio, la probabilidad de que se infecten las heridas y mejoran el tiempo de recuperación de los pacientes, de tal forma que se pueden reintegrar a sus actividades cotidianas de manera pronta. Además mejoran la estética ya que al ser menores heridas las cicatrices son menos evidentes. Prácticamente cualquier procedimiento se puede llevar a cabo por vía laparoscópica, para enfermedades como diverticulitis, fístulas colovesicales o tumores; si las condiciones del paciente lo permiten.